
Cuando compartir un derecho no significa tener que renunciar a él
Ser coheredero o comunero significa tener una participación legítima sobre determinados bienes.
Ninguna persona debe apropiarse de una propiedad común, de sus ingresos o de su administración como si fuera su único dueño, excluyendo indefinidamente a quienes también tienen derechos.
Los conflictos suelen comenzar cuando una persona:
- Ocupa exclusivamente una propiedad.
- Impide el acceso a los demás.
- Cambia cerraduras o retiene las llaves.
- Cobra rentas sin rendir cuentas.
- Retira o utiliza fondos comunes.
- Oculta documentos o información.
- Transfiere bienes sin autorización.
- Permite que terceros utilicen gratuitamente la propiedad.
- Descuidan, alteran o deterioran los bienes.
- Se niega a vender, dividir o negociar.
- Niega injustamente la participación de otro heredero.
- Realiza gastos o mejoras y luego reclama cantidades sin documentación suficiente.
Cuando el diálogo no produce resultados, puede ser necesaria la intervención del Tribunal.
Dependiendo de los hechos y de la prueba disponible, una demanda puede solicitar:
- El reconocimiento de la participación de cada heredero o comunero.
- La división, adjudicación o venta de los bienes.
- Un inventario completo de propiedades, cuentas y activos.
- La rendición de cuentas sobre rentas, ingresos y gastos.
- La entrega de documentos, información y llaves.
- La protección y conservación de los bienes.
- El pago de créditos o aportaciones debidamente probadas.
- La devolución de fondos o bienes indebidamente retenidos.
- Una compensación por el uso exclusivo cuando jurídicamente proceda.
- Medidas provisionales para evitar pérdidas, transferencias o deterioro.
- La designación de personas cualificadas para valorar, administrar o dividir el patrimonio.
Presentar una demanda no debe ser un acto de castigo ni el primer impulso ante cualquier diferencia familiar. Debe ser una decisión estratégica y responsable cuando la negociación ha fracasado, existe riesgo para los bienes o el paso del tiempo está perjudicando los derechos de una de las partes.
En Dueño-Vargas & Asociados estudiamos los títulos, el origen de los bienes, las participaciones, los ingresos, los gastos, las comunicaciones y las actuaciones de cada interesado.
Antes de recomendar una acción judicial, evaluamos la prueba disponible, los posibles remedios, los costos, los riesgos y las alternativas de negociación.
Cuando una persona monopoliza el patrimonio, se niega a rendir cuentas o impide que los demás reciban lo que les corresponde, estamos preparados para acudir al Tribunal y defender los derechos de nuestro cliente.
Usted no tiene que renunciar a su participación para evitar un conflicto.
Tampoco tiene que permanecer indefinidamente sin información, fuera de una propiedad o sin recibir lo que legalmente le corresponde.
Coordine una evaluación confidencial para determinar qué documentos necesita, qué reclamaciones pueden existir y cuál estrategia resulta más conveniente.